
Crepevine
Desde aquella primera vez, he vuelto de manera regular al restaurante de Church, dado que es uno de esos sitios en los que no tienes que esperar para pedir, ni para sentarse (todo un lujo en San Francisco) y, además, hay que decirlo, porque me queda a cinco minutos de casa.
Los platos que podemos encontrar en Crepevine son muchos, aunque tenemos que tener en cuenta que se trata de cocina
sin pretensiones: sandwiches, ensaladas, huevos revueltos, tortitas, etc. No es difícil encontrar algo que nos guste dentro de un menú que tiene más de una cincuentena de platos (otro lujo en San Francisco).
En fin, comida para quedar satisfecho tanto en lo que toca al apetito, como en lo que se refiere a la cartera.
Saldremos de allí con el estómago lleno y el bolsillo sólo un poco más ligero.





